El análisis de los diversos sistemas de investigación
y de los distintos sistemas universitarios en los países
de la Unión Europea representa, no sólo un reto socioeconómico
ineludible en la actualidad, sino también uno de los ejes
prioritarios de las políticas de la Unión, lo cual
se ha traducido en la consideración de este tema como prioritario
en la financiación de acciones integradas en la Unión
Europea. Se trata, pues, de uno de los desafíos que la investigación
española tiene en el contexto del Espacio Europeo de Investigación,
que busca soluciones a los problemas que la sociedad española
y la europea tienen en el siglo XXI.
En este marco, la actual situación del sistema científico
y universitario en España, tanto a nivel estatal como autonómico,
requiere una reflexión a corto, medio y largo plazo para
conseguir que nuestro país se sitúe en uno de los
puestos destacados del ranking europeo. Los logros recientes, así
como el actual proceso de aprobación de la Ley de la ciencia,
hacen imprescindible esta reflexión científica desde
una perspectiva comparada, reflexión que hasta la fecha se
ha llevado a cabo de forma poco sistemática y sectorial.
Se trata, así, del momento oportuno para llevar a cabo este
análisis en nuestro país.
Concretamente, son varios los temas que deben tratarse, para llegar
a conclusiones que aporten soluciones concretas y eficaces para
la mejora del sistema científico-universitario español.
En este sentido, las grandes áreas temáticas sobre
las que esta línea de trabajo va a reflexionar son las siguientes:
1. La colaboración entre Estado y comunidades autónomas
en el ámbito de la ciencia y la universidad, proponiendo
mecanismos de relación que permitan optimizar las actuaciones
que realizan ambas instancias y sitúen a España en
un lugar destacado dentro de los países de la Unión
Europea.
2. La colaboración entre el sector público y privado
como lugar común que permita sacar el máximo partido
a la investigación realizada en nuestro país, proponiendo
fórmulas ágiles que hagan posible esta imprescindible
relación público-privada en el ámbito de la
ciencia.
3. La utilización de fórmulas jurídicas adecuadas
que sirvan de apoyo a los proyectos científicos, ante la
actual proliferación de instrumentos utilizados por los distintos
actores (Parques científicos, OPIS, Fundaciones…).
4. Ligado con el punto anterior pero con entidad propia por su
importancia, la transferencia de tecnología necesaria para
optimizar los resultados científicos alcanzados, que permita
crear un sistema ágil y a la medida de los investigadores
españoles.
5. Finalmente, el papel destacado que deben jugar las Universidades
en el campo del desarrollo científico, buscando fórmulas
que respeten su autonomía respecto de las autoridades gubernamentales.
inicio  |
|